Los probióticos son esenciales para mantener un equilibrio saludable de la flora intestinal, mejorando la digestión y fortaleciendo el sistema inmunológico. El kimchi, una fermentación rica en bacterias beneficiosas, favorece la salud intestinal al promover un microbioma robusto.
Ingredientes
- 1 cda de jengibre fresco rallado
- 2 zanahorias ralladas grueso
- 1 repollo chino (o hakusai) cortado en tiras
- 4 dientes de ajo picados
- ¼ taza de ají molido
- 5 cebollas de verdeo
- Sal
- Opcionales: salsa de pescado, pepino rallado
Preparación
- En un recipiente grande, mezclá el repollo cortado con la sal. Dejá reposar 2 horas, presionando cada tanto para liberar el líquido. Escurrí bien y enjuagá con agua.
- En otro recipiente, combiná el ajo, el jengibre, el ají molido, la salsa de pescado (si la usás) y el verdeo.
- En un bol grande, combiná las dos preparaciones. Mezclá bien para cubrir uniformemente el repollo.
- Colocá la mezcla en un frasco de vidrio esterilizado con cierre hermético, dejando 2-3 cm libres en la parte superior. Cerrá el frasco.
- Dejá fermentar a temperatura ambiente. Durante los primeros 2-3 días, abrí el frasco una vez al día para liberar el gas. Luego llevalo a la heladera. Estará listo después de 3-5 días, y el sabor seguirá madurando.
Tips
- También podés usar otras verduras además del repollo, como pepinos, rabanitos o zanahorias.
- Ajustá el nivel de picante quitando o agregando más ají seco o fresco.
- Usá un frasco de vidrio esterilizado para evitar bacterias no deseadas: sumergilo en agua hirviendo un par de minutos, o calentalo en el microondas lleno de agua hasta la mitad hasta que hierva.
Estas recetas acompañan tratamientos de medicina funcional. Para un plan personalizado, consultá con la Dra. Sidders o conocé qué es la medicina funcional. Ver más postres, snacks y aderezos.