La fructosa es un monosacárido que se absorbe en el intestino delgado y se metaboliza en el hígado. Está presente de forma natural en frutas, verduras y miel. Pero se encuentra en forma agregada —como el JMAF— en alimentos procesados industrialmente, principalmente en bebidas azucaradas.

De dónde viene el JMAF

El JMAF surgió en 1970 en Estados Unidos, cuando la superproducción de maíz generó la posibilidad de derivar gran parte de ese excedente a la provisión de un endulzante económico y fácil de utilizar. Inicialmente se sintetizó como JMAF 42 (42% de fructosa, 53% de glucosa y 5% de otros azúcares) y luego surge el JMAF 55 (55% de fructosa, 41% de glucosa y 4% de otros azúcares).

Para el año 2000, el JMAF pasó a representar un 42% del total de edulcorantes calóricos en EE. UU. El consumo en Argentina también ha ido en aumento: para 1998 un 20% del consumo total de edulcorantes ya era en forma de JMAF. Una de las principales causas es que el JMAF se encuentra en el 90% de las bebidas azucaradas sin alcohol.

Por qué le gusta tanto a la industria

Por todas sus propiedades beneficiosas para la industria (no para nuestra salud), el JMAF está presente en una amplia mayoría de alimentos ultraprocesados. Sus utilidades son prolongar la vida útil, potenciar el sabor, mejorar la textura, su capacidad de fermentabilidad y su poder endulzante.

Por todo esto se lo utiliza a gran escala en:

  • Lácteos y yogures dietéticos con "colchón" de frutas
  • Frutas y hortalizas procesadas
  • Panificación, confitería y heladería
  • Golosinas, galletitas y snacks
  • Alimentos envasados pre-elaborados o listos para consumir
  • Y, en mayor medida, bebidas azucaradas

El impacto en tu salud

El consumo crónico y en exceso de fructosa, principalmente como JMAF, favorece el desarrollo de obesidad y, como consecuencia, se produciría insulinorresistencia y diabetes tipo 2, además de otras enfermedades como el hígado graso no alcohólico.

Por todo esto, la recomendación es evitar el consumo de alimentos ultraprocesados y seguir una alimentación natural y baja en carbohidratos.

Este contenido tiene fines educativos y no reemplaza la consulta médica. Para aprender a detectar el JMAF en las etiquetas, descargá la guía para identificar ultraprocesados, leé la evidencia sobre ultraprocesados y saciedad o consultá con la Dra. Sidders.