El kéfir es un gran aliado de la salud intestinal. Prepararlo en casa es más fácil de lo que parece. Acá va el paso a paso.
Ingredientes
- Nódulos de kéfir de agua (búlgaros): necesitás cultivos vivos. Podés conseguirlos de alguien que ya haga kéfir de agua, en dietéticas o en línea. En general se regalan o intercambian gratis, porque se reproducen fácilmente. ¡Ojo! No son los mismos nódulos que los del kéfir de leche.
- Agua mineral: evitá el agua de la canilla, porque el cloro puede dañar los nódulos.
- Azúcar: es el alimento para los nódulos durante la fermentación. Usá preferentemente azúcar mascabo, orgánica o miel. No te preocupes por los carbohidratos: la mayor parte del azúcar será consumida por los microorganismos.
- Fruta deshidratada (opcional): pasas de uva, higos secos, dátiles u orejones (sin aceites ni sulfitos) aportan minerales y ayudan a la fermentación. También se puede usar fruta fresca.
- Un frasco de vidrio limpio con espacio para la fermentación (uno de tres litros funciona bien).
- Una tapa: la original del frasco o una tela de algodón / gasa asegurada con una banda elástica.
- Un colador y una cuchara.
Instrucciones
- Introducí en el frasco los nódulos (aprox. 2 cdas), el azúcar (1-2 cdas por cada litro de agua) y la fruta. Llená el frasco con el agua.
- Cubrí el frasco de forma suelta con la tapa original o con tela/gasa y banda elástica.
- Fermentá a temperatura ambiente (idealmente 20-25 °C) durante 24 a 48 horas. A mayor temperatura, más rápido fermenta. Las pequeñas burbujas indican que la fermentación está en curso.
- Comprobá el sabor después de 24 horas: debería tener un sabor ligeramente dulce y ácido. Si aún está dulce, dejalo unas horas más. El objetivo es que los nódulos consuman el azúcar, así no la consumimos nosotros.
- Colá el kéfir separando el líquido de los nódulos y la fruta. Guardá el líquido (agua kefiriada) en la heladera.
- Recuperá los nódulos: colocálos en otro frasco más pequeño con una cucharadita de azúcar y agua, y guardalos en la heladera hasta el próximo uso. Desechá la fruta usada.
Tips
- Calidad del agua: usá agua sin cloro para no dañar los nódulos.
- Tipo de azúcar: es el alimento principal de los nódulos. Experimentá con distintos tipos para ver cómo afecta el sabor.
- Minerales: la fruta deshidratada aporta minerales importantes para la salud de los nódulos.
- Temperatura: influye en la velocidad de fermentación.
- Sobrefermentación: si fermenta demasiado, puede volverse muy ácido y el sabor no será agradable.
- Adaptación: al principio, los nódulos pueden tardar unos ciclos en adaptarse a tu agua y azúcar. Los primeros lotes pueden no ser tan consistentes.
Este contenido tiene fines educativos y no reemplaza la consulta médica. Si querés trabajar tu salud intestinal con un plan integral, conocé cómo abordamos el intestino irritable o explorá más recetas saludables.